Una película, otra, y después... adivina! si.. otra. Las tardes asi transcurren lentas, vacías, pero llenan mis ojos y mis pensamientos con fantasía y magia. Desearía que fuera verdad. Sería fantastico poder hacer cosas maravillosas, sensacionales, únicas, heroicas.
Decía... amarillo, ¿verdad?. Pues me gusta el amarillo que destila entre el frío de la noche, que te alcanza, te roza, vibra en tus ojos y se expone ante ti, radiante. La Luna. Estos días ha estado bastante amarilla, la he estado vigilando. Mis ojos la siguen, la guian a través de la noche obscura, le doy la mano, le digo su camino, le robo su color y la mando lejos, te veo mañana.
Entonces lo he descubierto. Soy un ladrón. Por que amo su luz, pero no puedo tenerla para mi, le quito su brillo, la enveneno, la mato. ¿Y por que vuelves cada mes? Dime!. ¿Acaso te gusta ser mi victima? Por que yo adoro ser tu victimario.
Segunda parte de mi novela.
Se hizo de noche, el sabor del café de la tarde atormentaba a mi boca, que me hacía recordarla. Si he de ser franco, pensé que jamáz volvería a verla. Dadas las condiciones de nuestra despedida, todo había quedado en un adiós que se llevaba el viento, mientras deseaba que todo el dolor tambien se fuera junto con el, imaginando que todas esas ilusiones y sueños creados en mi corazón se desvanecieran como el humo del cigarro en esta noche fría y humeda que lamía hasta lo mas profundo de mis huesos.
La larga caminata me llevo a una calle sombría que parecía tener un toque de misticismo, las paredes de las casas parecían desmoronarse y sus pinturas se caían a pedazos, los jardínes, vastos, muertos. Mi cara se reflejó como en un espejo en un charco que tenía a mis pies, y en lo alto, la luna me decía que siguiera mi razon y mi pensamiento. Que abandonara mi fe y mi amor por las causas perdidas, que dejara mis sueños y me acoplara a la realidad. Que fácil sería hacerle caso a la luna. ¿Imposible no? Siempre me han gustado las cosas difíciles. Pero creo que esta ves me estoy excediendo y cayendo en un absurdo que me derrota y no me deja ver las cosas como son.
Así ha sido siempre. Me dejo deslumbrar y despues miro todo ese monton de defectos e intento encontrarles un sentido para que me gusten, para que no me alejen de lo que quiero.
Tus palabras siguen rondando mi mente -"Algo que tu puedes hacer, siempre consigues lo que quieres..." y yo le doy vueltas y vueltas sabiendo que no debo ni siquiera escuchar lo que quieres.
Seguí caminando por ese pequeño cementerio, ese pequeño pedazo de ciudad muerta, reconociendo en una casa aquel cuarto donde pasamos tantas horas juntos, donde reímos, donde nos enamoramos, donde hicimos el amor incontables veces, siempre diferente...
- O me estoy volviendo loco o jamáz podré olvidarme de ti - Dije en ese tono de voz quebradizo que tengo cuando no quiero decir nada y termino diciendolo. La luna fue mi unico testigo, a fin y al cabo, siempre la tenia a ella para hablarle, nunca me dejaba solo.
18.4.09
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